¡No te líes!. Hablamos de Nudos y Cuerdas.

Supongo que si alguna vez te has planteado alquilar un barco fluvial probablemente te ha entrado un telele al pensar lo complicado que iba a ser todo esto esto de los nudos y las cuerdas. No te preocupes, al recibir tu barco un instructor te explicará todo lo necesario para que tu navegación fluvial sea una experiencia placentera. La navegación por los canales fluviales es una experiencia divertida. Atracar o anudar el barco para que no se te escape forma parte de un trabajo en equipo, forma parte de esta inolvidable experiencia. Los primeros nudos serán la causa de unas risas entre tus familiares o amigos compañeros de viaje. Para que vayas abriendo boca te damos unas cuantas indicaciones de cómo tendrás que atracar y anudar tu barco para que no se te escape. Disfruta y Feliz Navegación.

 

1.- Como Atracar

Escoge el lugar donde vayas a atracar evita la proximidad a las esclusas, puentes, curvas o cualquier otro lugar incómodo.
Al acercarte a la orilla, comprueba que el lugar que has escogido no oculta algún tronco, piedra gruesa sumergida a ras del agua o cualquier otra
cosa que pudiera dañar el casco.
En un río, atraca siempre contra la corriente, incluso si tienes que dar media vuelta. Asegúrate que la profundidad es suficiente alrededor del barco en caso de que baje el nivel durante la noche.
Asegúrete de que las amarras no están demasiado tensas. En caso de duda, lo más acertado sería amarrar únicamente la proa, manteniendo la popa en agua profunda mediante una cuerda tirada desde la popa del barco hacia el muelle, por el lado exterior.
Atraque en paralelo al muelle
Para atracar en paralelo al muelle, pon a un tripulante en cada amarra, delantera y trasera. Aproxímete lentamente, cara al viento o a la corriente, formando así el barco un ángulo de 45º con la orilla. A unos dos o tres metros de la orilla, frena el barco de un golpe de marcha atrás. Encuanto el barco roza el muelle, el tripulante desembarca y amarra el barco. Seguidamente, la popa puede ser acercada a mano a la orilla.

                                                         

Atraque de popa contra el muelle
En muchos puertos estarás obligado a amarrar el barco con la popa contra el muelle. La maniobra podría resultar delicada sobre todo con viento o corriente fuertes. Es importante llegar en marcha adelante lo más cerca posible de la plaza escogida. Gira teniendo en cuenta el viento o la corriente y termina en marcha atrás. Si es necesario, un tripulante puede desembarcar para facilitar la maniobra.

                                                           

Algunas precauciones que debes tener al atracar tu barco.
Los accidentes más frecuentes ocurren durante el atraque del barco.
– Vigila que los niños no dejen nunca las manos o los pies fuera del barco cuando éste se acerca al muelle o a una esclusa.
– En caso de maniobra errónea, no intentes limitar los desperfectos empujando el barco con el pie o las manos.
– Verifica las características del suelo antes de saltar a tierra.
– Pon cuidado en que las cuerdas no atraviesen un camino de sirga. Un pescador o un viandante podrían hacerse daño si tropiezan en ellas.

 

2.- Cuerdas de amarre 

El barco está equipado con tres sogas de amarre de unos quince metros. Cuídalas. Te son imprescindibles y pueden ser peligrosas si se usan mal.
– Una vez utilizadas, cada cuerda debe colocarse en cubierta cuidadosamente enroscada, lista para servir si es necesario (ver ilustración). Esto es importantísimo. Las cuerdas que están mal colocadas pueden causar accidentes.

– Evita a toda costa que durante la navegación, las cuerdas se arrastren por el agua. Aunque floten podrían ser aspiradas por la hélice y causar una averia grave.
– Deshaz los nudos a medida que se van formando antes de que estén demasiado apretados, pues pueden impedir el deslizamiento de la cuerda en el momento más inoportuno.

                                                                                                                    
Usa las cuerdas para las maniobras
En caso de fuerte viento o corriente, no dudes en mandar a un tripulante a tierra para utilizar una cuerda de amarre en las maniobras delicadas.

                                   

 

3.- El ancla

El barco está equipado de un ancla unida al barco por una soga y diez metros de cadena. Está prohibido usarla en un canal, pero en un río, en caso de
avería del motor, puede ser vital. Deja un buen trozo de cadena en el fondo de las aguas, pues es el peso de la cadena lo que parará el movimiento del barco.
Para recoger fácilmente el ancla, basta con avanzar lentamente hacia ella mientras un tripulante situado en la proa sube la cadena.

 

 

4.- Algunos nudos útiles en tu navegación  fluvial.

Todos los nudos marinos sirven, pero hay al menos cuatro imprescindibles para un crucero fluvial.
·Amarre en una cornamusa: basta con hacer un ocho con la cuerda en torno a la cornamusa. Para bloquear la cuerda puede invertirse el último lazo.


·Vuelta redonda y dos medios cotes: el mejor nudo para amarrar un barco y el más fácil de deshacer.

·Nudo ballestrinque: otro nudo que es también muy útil para amarrar en toda clase de estacas. Se trata de dos medios cotes invertidos. Su resistencia es a toda prueba.

·As de guía: este nudo se usa para hacer un lazo en un cabo de cuerda sin ayuste. Es un nudo útil que exige algo de entrenamiento para dominarlo.

 

 

Vision 4 en el Canal du Midi

Y hasta aquí este mini curso de cuerdas, nudos y atraque. Ahora…ya solo te falta coger un trozito de cuerda y empezar a practicar, o mejor aún….alquila un barco fluvial y disfruta d ela experiencia.

¿Navegamos?